Si me obligo a responder sí o no a esta pregunta respondería que ingeniería no es la mejor carrera para ser empresario. Aunque esta respuesta puede sorprender a muchos, he llegado a esta conclusión luego de muchos años de observación y de experiencia de primera mano. En este post explico mi punto de vista buscando que los ingenieros que están considerando ser emprendedores entiendan los retos; no para desincentivar que lo hagan. Comienzo describiendo MI RECETA para la creación de una empresa: (1) la idea, (2) el producto, (3) el negocio y (4) el empresario. Explico los pasos en más detalle. Lo primero que uno necesita para formar una empresa exitosa es tener una idea de algún producto que atiende alguna necesidad real de un cliente, aunque el cliente aún no sepa que tiene la necesidad. Debo ser bien claro que mi definición de un producto no se limita a tangibles, puede ser un servicio. En mi forma de pensar los servicios son productos intangibles. El segundo paso en la receta es tomar la idea del producto y materializarlo, o sea, convertir la idea en un producto. Note que ideas o productos de por sí no se traducen a una empresa. El tercer paso es validar que el mercado esté listo para el producto. O sea, el producto tiene que hacer dinero; los números tienen que hacer sentido. Por último, toda empresa necesita que algún empresario que esté dispuesto a asumir el riesgo de montar el negocio y dedicarse a él sabiendo que se las está jugando todas una vez comienza la aventura y que las probabilidades de éxito no necesariamente le favorecen. El proceso de crear una empresa se complica un poco dependiendo de su tipo. En mi mundo existen dos tipos de empresas basado en las características de sus productos: los técnicos y los no-técnicos. Las empresas técnicas son aquellos cuyos productos requieren tener conocimientos técnicos especializados para desarrollarlos o producirlos (i.e., los que típicamente requieren estudios universitarios en un grado profesional como ingeniería, medicina o leyes). Evidentemente, la gran mayoría de las empresas son no-técnicos. (Note que estos nombres no son sacados de la literatura, sino son nombres que me estoy inventando.) ¿La ingeniería nos prepara para seguir “la receta” de crear empresas? Típicamente, los ingenieros hacen muy bien en los primeros dos pasos (i.e., la idea y el producto) dado su formación académica. Todo el mundo reconoce que la carrera de ingeniería es excelente brindando las herramientas para diseñar y desarrollar productos que atiendan una necesidad real. Mejor aún, como es de esperarse, los ingenieros tienden a desarrollar productos técnicos que muchas veces son innovadores. La experiencia me dice que en el tercer paso (i.e., el negocio) los ingenieros tienden a hacer bien si la empresa es técnica; no tan bien si la empresa es no-técnica. Me parece que esta diferencia en efectividad tiene que ver con que con la primera los ingenieros tienen que evaluar el potencial de la herramienta más que el comportamiento del usuario. Los productos no-técnicos tienen que ver con entender, predecir y convencer o confundir a la gente, lo que suena como una mala palabra para los ingenieros que no tienden a ser fanáticos de interaccionar con seres humanos. Sin duda, el reto más grande que tienen los ingenieros tiene que ver con el cuarto paso – el empresario. Comencemos reflexionando en ¿por qué la gente decide estudiar ingeniería? Podemos decir esto bonito de mil formas, pero al final del día una de las tres razones principales para estudiar ingeniería es para hacer buen dinero. O sea, la idea es que me convierto en un profesional en un área con mucha demanda y excelente remuneración para que alguien me pague buen dinero por hacer mi trabajo y tener una buena vida. ¿Acaso eso suena como alguien que interesa correr riesgo? Aunque a casi todos los ingenieros les gustaría montar su propia empresa, el problema es que hacerlo significaría dejar todo lo que tienen que es seguro y cómodo para correr un riesgo grande. Evidentemente, no hace sentido dejar un trabajo de $70,000 al año para abrir un restaurante o una tienda que con mucho sacrificio y un poco de suerte va a generar $50,000 al año. ¿Por qué tomar el riesgo? Acaso la carrera de ingeniería no se trata de aprender a diseñar para prevenir riesgos? Por otro lado, ¿conoce algún ingeniero que se hizo rico trabajando para otro? Cuando considero el perfil de mis amigos empresarios que son sumamente exitosos noto que son sumamente inteligentes, con poco o ningún grado universitario. Ellos toman decisiones como si no tuvieran nada que perder; son adictos al riesgo. Su actitud es que si su empresa va a fracasar, que fracase rápido para comenzar la próxima. Definitivamente, si lo que deseas es tener una empresa no-técnica, debes considerar estudiar una carrera técnica, administración de empresas, o hasta no estudiar. Suena loco viniendo de una persona con un doctorado, pero las empresas no-técnicas necesitan gente que no tenga nada que perder y estén dispuestos a jugárselas fría asumiendo riesgos. Cuando te juegas la vida en una aventura no hace falta buscar mucha motivación. Creo que estudiar ingeniería en este caso es contraproducente. ¿Y qué deben hacer los ingenieros? Mi recomendación para mis colegas ingenieros es enfocarse en desarrollar empresas técnicas. Los primeros pasos de la receta los pueden hacer mientras están en la nómina de otros. Sin embargo, mientras tengan duda del cuarto paso no estás listo para una empresa por ti mismo. Es ahí que MUY SELECTIVAMENTE deben encontrar un socio de negocios experimentado y exitoso que esté dispuesto a asumir TODO el riesgo a cambio de tener una empresa técnica. Si el socio no asume todo el riesgo predigo un problema a la hora de tomar decisiones. El socio correcto lo es todo. Por qué lo haría, bueno porque ama el riesgo y porque las empresas técnicas le son atractivas. Si tuviera que cuantificar lo que se requiere de cada tipo de empresa diría que las empresas no-técnicas requieren 5% de creatividad, 5% de conocimiento y 90% de esfuerzo, mientras las empresas técnicas requieren 15% de creatividad, 50% de conocimiento y 35% de esfuerzo.

Si quiere entender la posición que enfrentan los ingenieros que están pensando comenzar una empresa, considere la siguiente situación. ¿Qué harías si te ofrecen $250,000 por no hacer nada; $500,000 si al tirar un dado sale un número par pero $0 si sale impar; o te ofrecen $1,500,000 si al tirar un dado sale el número uno, pero $0 si sale cualquier otro número del dado? Matemáticamente (i.e., como nos enseñan a pensar en ingeniería) estas tres opciones son idénticas; o sea, que el valor esperado de cada opción en la oferta es el mismo. ¿Qué haría usted? Posiblemente su solución depende de si necesita el dinero o no lo necesita. El empresario exitoso, independientemente de su situación, va a tirar ese dado apostando a la tercera opción sabiendo que tiene las probabilidades en su contra, pero sabiendo que mientras más rápido tire el dado, más rápido tendrá la oportunidad de volverlo a tirar. Note que no hablo de todos los empresarios, sino de los realmente exitosos.

En resumen, no recomiendo estudiar ingeniería meramente para ser un empresario. Por otro lado, si estudió ingeniería no debe descartar crear una empresa. Disculpen la crudeza de este post, pero escribirlo requirió mucha reflexión y auto-crítica de la dolorosa. En cuanto a mí, ya tiré el dado, pronto sabré lo que salió.