Recientemente sorprendí a mis amigos en Facebook cuando anuncié que había decidido comenzar a jugar Candy Crush. Para muchos Candy Crush es simplemente un jueguito tonto donde se busca pegar tres o más dulces del mismo color para alcanzar diferentes metas. Otros dicen que es una versión de Bejewled o Jewels Star con mucho mercadeo. Sin embargo, luego de haber completado sobre 70 niveles de Candy Crush (¡sin molestar a ningún amigo, ni invertir un centavo!), mi perspectiva del juego ha cambiado completamente. (Update en 2017: ya pasé del nivel 900.) De hecho, esta semana se me ocurrió que debo solicitar créditos de educación continuada por el tiempo dedicado a Candy Crush. Abajo les incluyo el borrador de la carta que estoy considerando enviar para solicitar los créditos. Read the rest of this entry »

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